lunes, 4 de julio de 2011

Ponencia del Senador Dr. José Rafael Vargas en seminario PUCMM

XIII SEMINARIO DE CRECIMIENTO HUMANO-PROFESIONAL
Pastoral Juvenil Universitaria
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
Tema General del Seminario:
“HUMANIZACION DE LA GLOBALIZACION”
Sensibilidad, Prevalencia y Desarrollo
Viernes 1 y sábado 2 de julio de 2011
Teatro Universitario de la PUCMM, Campus de Santiago
Ponencia:
“Humanización en la era digital”
Expositor:
Dr. José Rafael Vargas
Senador de la República
Provincia Espaillat
 Sábado 2 de julio de 2011
11:00 AM a 12:30 M.
Agradezco a la Pastoral Juvenil Universitaria de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, la invitación que me cursaron para participar en este XIII Seminario de Crecimiento Humano Profesional, cuyo tema general “Humanización de la Globalización” es tan sugerente, pertinente y desafiante.
Me han asignado un tema particular dentro del tema general antes aludido, pero que guarda íntima conexión con el mismo: “Humanización en la era digital”.
No voy a definir lo complejo, conflictivo y cambiante que resulta el concepto GLOBALIZACION, pues me imagino fue tema de profundización de la ponencia magistral de apertura de este Seminario.

Pero si quiero enfatizar que la Globalización como fenómeno económico, social, político, tecnológico y cultural que hoy permea y moldea a la humanidad, tiene una manifestación tecnológica muy definida, que marca profundamente la identidad de este fenómeno colectivo que llamamos globalización y que muchos expertos han venido a denominar, por el carácter transformador que implica, con la expresión “era digital”.

Simplificando el devenir histórico, podemos decir que la fuerza humana ha tenido tres grandes manifestaciones diferentes.
En la era antigua, la fuerza humana se expresaba a través de los músculos; en la era industrial, a través de las máquinas; y en la llamada actualmente era digital, a través de la mente, la información y el conocimiento.
La llamada “era digital” ha conformado lo que muchos han denominado la sociedad de la información y del conocimiento.




Esa enciclopedia universal, libre y virtual que es WIKIPEDIA expresa que “la sociedad de la Información y la sociedad del conocimiento son dos conceptos que a menudo son utilizados de una manera acrítica. La sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión. La sociedad del conocimiento se refiere a la apropiación crítica y selectiva de la información protagonizada por ciudadanos que saben qué quieren y como aprovechar la información, y por ende saben de qué pueden y deben prescindir”.

La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial. Norbert Wiener, creador de la cibernética, fue el que anunció el advenimiento de una “Sociedad de la Información” cuya base organizativa, para él, era la circulación sin trabas de la información, a la que consideraba una nueva materia prima.

La noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez en 1969 por un autor austríaco de literatura relacionada con el "management" o gestión, llamado Peter Drucker.

Las sociedades de la información emergen de la implantación de las tecnologías de información y comunicación (TICs) en la cotidianeidad de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua y asíncrona.
Finalmente, Wikipedia expresa que la información no es lo mismo que el conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, y posiblemente con alguna finalidad.
Abdul Waheed Khan (subdirector general de la UNESCO para la Comunicación y la Información), escribe: La sociedad de la información es la piedra angular de las sociedades del conocimiento.





Agradezco la oportunidad de compartir mis reflexiones con ustedes, conscientes de que Tecnología, Educación y Telecomunicaciones van de las manos, y que sin la integración de las tres en el proceso de formación universitaria, no es posible avanzar hacia grados mayores de civilización y desarrollo.
Quisiera iniciar advirtiendo la gran preocupación que he sentido en los últimos años sobre dos fenómenos que para mí son inquietantes, y que son los dos ejes que quiero dejar como reflexión en este día.
En primer lugar, el hecho cierto de que el uso de la tecnología con bajos niveles educativos,  está  generando una distorsión en el uso de la lengua, que comienza a preocupar a todos aquellos que tienen que ver con políticas educativas y el quehacer cultural.
En segundo lugar, la profundización que se sigue dando con el uso de la red, de lo que yo he llamado la incomunicación de la comunicación.
Porque hoy día, estar en Facebook, es estar a la moda.
Tener su propio blog o comunicarse a la velocidad de la luz por su twitter,  o bibiar y chatear para la transmisión instantánea de mensajes y contenidos, lo convierte en una persona moderna.
Y para estar al día, hay que tener su Ipad, su blackberry o su mini-laptop; y si pertenece al mundo cultural, no se olvide de tener su biblioteca electrónica Amazon Kindle, su Iphone o su Ipod, para que viva los momentos dulces de la era digital.
Esa era exige un nuevo lenguaje, configurar una nueva estructura lexicográfica, porque la tecnología, o para mejor decirlo, el uso de los medios electrónicos como instrumento de comunicación, lo está cambiando todo.
Los usuarios de estas redes acostumbran a reducir al mínimo las expresiones, acortan las palabras y han inventado una nueva forma de hablar y de comunicarse.
Regularmente los que usan estas redes no reparan en las reglas gramaticales, a no ser los artistas, periodistas, escritores y expertos, que no usan esta vía para el desahogo, sino como medio de expresión.
El uso de un sub-lenguaje en la red,  no hay duda que hace olvidar el idioma en su expresión correcta,  y eso se ve en los escritos de los jóvenes, en los exámenes escolares y en las cartas que escriben.
Hay un olvido, pero la culpa no es de la red, sino del modelo educativo. No hay buena formación.

La preocupación de los jóvenes hoy no es el buen decir, sino la fragmentación o reducción de las palabras; pero esto también se da en figuras públicas del primer nivel, como veíamos recientemente a un presidente de una nación hermana, que le informaba a sus usuarios de twitter, que en ese momento:
“toy saliendo para Brasil”.
Hoy día se ha hecho una realidad lo que Octavio Paz veía como la corrupción del lenguaje, una idea que viene de Andrés Bello, para quien la falta de educación generaba una crisis de conciencia o de identidad, que hasta dificulta la posibilidad de construir ciudadanía.
Y es que los nuevos programas ofimáticos, las redes sociales y el uso de instrumentos novedosos de comunicación, ha configurado un nuevo lenguaje, una nueva forma de expresarse, de escribir y hasta de pensar.
La gran preocupación hoy es que nuestros estudiantes, los jóvenes y niños, escriben como hablan y acusan graves faltas ortográficas, unas veces por la vida rápida, la inmediatez, el facilismo, el descuido y el poco respeto por el idioma; pero la mayoría de las veces es por la falta de controles.
Hoy nada importa, ni los conceptos, ni las palabras ni el idioma. Y los bajos niveles de lectoría, principalmente entre los jóvenes, agravan la situación.
Esa realidad es peor en las escuelas, porque entre muchos profesores se advierte un bajísimo nivel, que nada tiene que ver con la época del chateo y el bibeo, que es la nueva moda o el nuevo lenguaje de nuestro tiempo.

Ahora para estar a la moda hay que tener un blackberry para poder tener acceso al BB-chat, o una computadora para comunicarse en Facebook, en twitter o Youtube. Y nuestros jovencitos procuran tener sus celulares inteligentes conectados, con acceso a banda ancha, porque la velocidad de la comunicación está primero, y se pasan el día bibiando, chateando o integrados a su blog o a su web, si no tienen su propio portal como medio electrónico.
Pero este uso de las redes sociales no es solo de los jóvenes. El Presidente Obama ganó las elecciones chateando en su blackeberry, que ahora le llaman Barakberry.
El premio nóbel José Saramago era un bloguero consagrado y Freddy Beras Goico, que se nos marchó hace poco tiempo, tenía miles de visitas en su twitter.
Y del facebook debemos decir que es un medio que tiene esclavizado a millones de personas en el mundo, que viven pendientes de las fotos, los escritos, el material o las publicaciones de familias.
Pero los más famosos hoy son los servicios de mensajería instantánea, los mini-mensajes o mensajes de textos que han creado una nueva cultura o que han hecho común el acortamiento de palabras entre los cibernautas.
Es más, los mensajes de textos se están convirtiendo en una adicción en el país, y es tan peligroso, que hay gente que conduce un vehículo y al mismo tiempo se entretiene chateando. De manera que la amenaza no es solo al idioma, si no  a la vida misma.
En el país, una gran parte de los jóvenes que usan el SMS no tiene internet y ni siquiera celulares propios. Lo que hace es comprar su tarjeta de recarga, que ya se ha convertido en una costumbre de los muchachos. 
De manera que el uso de la tecnología en la educación, y principalmente el internet de banda ancha, es hoy indispensable; es una herramienta fundamental, porque el conocimiento hoy viene corriendo por la red, navegando en el ciberespacio y está disponible para todos 24 horas al día.
Bastaría con hacer un buen uso de la red, de la misma forma en que deberíamos hacer un buen uso de la lengua que hablamos, respetando sus normas, sus procedimientos, sin alterar la manera adecuada de escribir y de hablar.
Pero la preocupación hoy no solo debe venir por el uso inadecuado de los instrumentos tecnológicos, porque hay otras expresiones degenerativas del idioma, que se manifiesta en la música, en el reguetón, el merengue de calle, sweek, que configuran un discurso alterado de la vida, de la cultura y de la lengua.
Esta realidad ya la hemos vivido también con la influencia inglesa en el habla de los dominicanos, y que ya se ha hecho de uso común; y a usted lo invitan a un casting, en vez de una entrevista, a un party, en vez de una fiesta o usted va a poner un  email, en vez de un correo electrónico.
Nuestros jóvenes y niños hoy viven la época del ciberespacio, donde la navegación es al infinito.
Todos los días se envían millones de mensajes a través del BB, del messenger, del SMS (que es el servicio de mensajes cortos), y  el lenguaje habitual es el chateo, o el bibiar, que son expresiones socio lingüísticas de las nuevas modalidades tecnológicas.
El uso de las redes sociales obliga a pensar seriamente en el futuro de la lengua española y sobre todo en sus graves amenazas, porque no hay dudas que existe una degradación y un irrespeto al uso correcto del idioma, que se ve a diario en la mutilación  del lenguaje.
Para que se tenga una idea de este descuido en el uso de la lengua, quiero mostrarle un mensaje que recibí por mi  BB un tiempo atrás.
Un joven estudiante universitario usa su teléfono móvil y me envía esta belleza por SMS:
“He aberiguado y toy en eso. No decuide la alluda Bay, lo kiero”.
 Varios días antes, un joven que trabaja en un canal de televisión, me escribió por BB este mensaje:
“DR LO QUE QUERIA DECIRLE EH QUE YO DECEO AYUDARLO EN LA MANANA, PONGAME ASER ALGO BOLUNTARIAMENTE”.
Esto, señores, orienta sobre un grave problema de la educación formal en el país, que nada tiene que ver con el uso de las redes sociales.
El uso correcto de la lengua crea profesionales bien formados, y para eso es necesario avivar en las escuelas y en nuestras casas el hábito de la lectura, y el abandono de las expresiones hijas del bajo mundo, que es propio de la indigencia social y el abandono. 
No me olvido de un mensaje de texto que me envió vía celular una profesora de un campo de Moca, explicándome la necesidad que tenía de resolver lo de su pensión, y me decía:
“Kiero k uste me ayude con lo de la pencion.
 O me permita un viaje a nueva yorx, porque la situasión me golpea.  Ayudeme”.
Hay dos frases que hoy recorren el mundo y que expresan el impacto de las telecomunicaciones en la vida cotidiana del planeta.
La primera frase dice:

“El que anda con la frente en alto es porque no tiene blackberry o BB”.
Es decir, usted tiene puesta toda su atención hacia su celular.
A propósito, hay un video que causó sensación en Thailandia porque una empresa telefónica sacó al aire un comercial de televisión contra su competencia, la compañía Tercel, en la que se advenía sobre cómo nos desconectamos de la vida.
Es decir, mientras usamos el celular, el bb o el sms, nos olvidamos de todo. Yo quiero que ustedes vean este video y saquen sus propias conclusiones. (Ver video).
El va con la mujer, pero en verdad está solo, porque ni siquiera la mira;  el otro está con la guitarra, pero en verdad la abandona; el otro está con la niña, pero se desconecta de su mundo real y la niña aparece haciendo su tarea sola, y él en su mundo.  Al final vuelve a la realidad.
Esto es lo que llamo la incomunicación de la comunicación.
El mensaje es, nos deshumanizamos, perdemos la perspectiva, nos olvidamos del mundo y al final se ve la realidad.
De ahí la segunda frase que hoy recorre el mundo:
“El BB acerca a los que están lejos y aleja a los que están cerca”.
Quiero ahora mostrarles una imagen muy elocuente, que lo dice todo. (Ver imagen de la familia).
Cómo una familia aparece en un mismo espacio físico pero está totalmente disgregada, separada e incluso alejados unos y otros.
La tecnología los ha separado. Uno está con su Ipad. Otro  con blackberry, la nina navega con su bb, el padre enviando mensajes de texto, la señora con su mini laptop, haciendo compras por internet y hasta la mascota está envuelta en el mundo de la tecnología conectado a la computadora. Esto es para volverse loco.
A pesar de que estamos constantemente conectados, nuestros aparatos electrónicos frecuentemente nos mantienen separados.
Por eso, insisto en que el docente debe involucrarse y trabajar con el internet, familiarizarse con esa nueva escuela, ponerse a tono con sus estudiantes, afrontar el desafío  de los medios alternativos y accesar a esa inmensa red de conocimiento disponible, para poder cumplir su sagrada misión social, en esta época de competencia sin límite.
Sabemos que hoy los medios de comunicación enseñan a los niños de forma privilegiada tanto contenidos como comportamientos.
Ya a principios del siglo XX, Gramsci afirmaba que la radio y la prensa se estaban convirtiendo en las principales instituciones productoras del concenso social, de la opercepción ciudadana, de la opinión pública.
Hoy necesitamos una educación nueva que contribuya a humanizar la sociedad en estos tiempos de globalización. Un criterio fundamental es que sea crítica, que ayude a las nuevas generaciones a afinar y activar el sospechómetro y no nos dejemos cercenar las ideas como nueva guillotina tecnológica. Por eso, una meta fundamental de la educación es: formar mentes que puedan ser críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece”. (Jean Piaget)
Una educación nueva para estos tiempos de globalización exige que sea creativa. Decía Jean Piaget que “la principal meta de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente de repetir lo que han hecho otras generaciones”.
Quiero terminar parodiando una frase bíblica con relación al impacto que hoy tienen las telecomunicaciones en nuestra vida. Decía Jesús, el Maestro de Galilea: “No es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre”. Podríamos decir: “No es el ser humano para la tecnología, sino la tecnología para el ser humano”. De lo contrario, esta se nos convertiría en el Frankestein moderno, que terminaría con hacernos daño a todos.
Recordando al gran profeta de la comunicación, el canadiense Marshall Mcluhan, “los medios son extensiones del cuerpo humano”; y nosotros decimos, ¿no se convertirán en limitaciones del ser humano? Vuelvo pues, a mi punto de partida. Si logramos una sinergia y una verdadera simbiosis entre la tecnología, las telecomunicaciones y la educación, la tendencia a la incomunicación a través de los medios de comunicación, podrá ser superada.
 A propósito de la tecnología, la educación y las telecomunicaciones, el nuevo presidente de Haití ha prometido combatir el analfabetismo, afrontar los desafíos de una sociedad moderna y vencer los obstáculos que hacen del hermano país una gran incógnita.
Pero para que se vea el impacto de las telecomunicaciones en una de las áreas más sensibles de la vida social: la política, yo  quiero terminar presentando el video que ya ha recorrido el mundo, via la magia de la internet y del You Tube, donde aparece Michel Martelly bailando Sweet, en su época de cantante, con su magia poderosa, casi convertido en huracán musical. Aquí les va, el nuevo mandatario de Haití, promotor de la educación, y de los nuevos aires haitianos.
La humanización de esta era digital supone una educación nueva para estos tiempos de globalización, que sea capaz de dar respuestas adecuadas a este nuevo contexto de la sociedad de la información y del conocimiento, permeadas por las tecnologías de la comunicación, que evite caer al ser humano en la tecnolatría, es decir, en la idolatría de la tecnología y que se conviertan en instrumentos al servicio de la humanización y del desarrollo personal, social y ecológico.
Detrás de ese paradigma educativo estaría la posibilidad de humanización auténtica de esta era digital.
Muchas Gracias.